RecursosFacturación

Factura electrónica obligatoria entre empresas: qué es y en qué se diferencia de Veri*factu

Es habitual mezclar "factura electrónica obligatoria" con Veri*factu, porque las dos llegan por el mismo impulso de digitalizar la facturación y las dos suenan a "ya no vale con un PDF". Pero regulan cosas distintas: una afecta a cómo intercambias facturas con otras empresas, la otra a cómo tu programa genera cada factura. Vemos la diferencia y qué toca hacer en cada caso.

16 de octubre de 2026 · 6 min de lectura

Dos normas, un mismo impulso

La confusión viene de que ambas obligaciones nacen cerca en el tiempo y comparten el mismo objetivo de fondo: que la facturación deje de depender del PDF suelto y pase a un formato estructurado y trazable. Pero son normas distintas, con distinto ámbito:

  • La factura electrónica obligatoria (prevista en la Ley 18/2022, conocida como Ley Crea y Crece) regula las relaciones entre empresas y autónomos (B2B): cómo se emite, se envía y se recibe una factura en formato electrónico estructurado.
  • Veri*factu regula cómo tu programa de facturación genera cada factura, con independencia de a quién se la envíes: de forma inmutable, con numeración sin huecos y encadenada por huella.

La pregunta que las distingue

Veri*factu responde a "¿cómo se genera esta factura en tu sistema?". La factura electrónica obligatoria responde a "¿en qué formato y por qué canal le llega esta factura a tu cliente empresa?". Puedes necesitar cumplir las dos a la vez con la misma factura.

Qué significa "factura electrónica" aquí

No se trata de mandar un PDF por email, eso ya lo hace casi todo el mundo y no cuenta como factura electrónica a estos efectos. La norma habla de un formato estructurado (pensado para que lo lea una máquina, no solo una persona) que se intercambia entre los sistemas de facturación de emisor y receptor, habitualmente a través de una plataforma o punto de intercambio. El objetivo es que el dato de la factura viaje entero y sin errores de transcripción, y que se pueda seguir su estado (emitida, recibida, pagada, rechazada).

Esto afecta sobre todo a las relaciones B2B: cuando facturas a otra empresa o autónomo, no cuando emites a un consumidor final, que sigue recibiendo su factura o ticket como hasta ahora.

Qué cambia realmente para ti

Si usas un programa de facturación que ya genera las facturas en el formato adecuado y las encamina por el canal correcto, el cambio es sobre todo invisible: sigues creando tus facturas igual que ahora, y es el programa el que se encarga del formato de intercambio y del seguimiento con tu cliente empresa. Donde de verdad conviene prestar atención es en no depender de procesos manuales (reenviar PDFs sueltos, pasar datos a mano a otro sistema) que no vayan a sostener el nuevo formato.

Cómo se relaciona con Veri*factu en la práctica

Las dos normas conviven sin pisarse: una factura puede nacer como registro Veri*factu (inmutable, con huella y QR) en tu programa y, además, enviarse a tu cliente empresa en el formato electrónico estructurado que exige la Ley Crea y Crece. No son pasos alternativos, son dos capas sobre la misma factura: una mira hacia la Agencia Tributaria, la otra hacia la empresa que la recibe.

Lo que no hay que hacer

No sirve ver estas obligaciones como "ya cumplo con Veri*factu, no necesito nada más" ni al revés. Son requisitos distintos y conviene que tu programa de facturación cubra los dos desde el mismo sitio, sin que tengas que gestionarlos por separado.

Qué puedes hacer ya

Lo más sensato es no esperar a última hora: usar ya un programa de contabilidad y facturación que tenga pensado desde el diseño tanto el registro inmutable de Veri*factu como el intercambio electrónico con otras empresas, para no tener que migrar con prisas cuando los plazos aprieten. Mientras tanto, cuidar que tus facturas B2B salgan completas y bien numeradas ya te deja medio camino hecho.

Emite tus facturas ya en regla, lista para lo que venga. Prueba Saldia gratis 30 días.

Probar Saldia gratis

Preguntas frecuentes

¿La factura electrónica obligatoria es lo mismo que Veri*factu?+

No. La factura electrónica obligatoria regula el formato y el canal de las facturas entre empresas (B2B). Veri*factu regula cómo tu programa genera cada factura (inmutable, encadenada y con QR), con independencia de a quién se la envíes.

¿La factura electrónica obligatoria afecta a las facturas a particulares?+

No, es una obligación pensada para las relaciones entre empresas y autónomos (B2B). A un consumidor final se le sigue emitiendo factura o ticket como hasta ahora.

¿Necesito cumplir las dos normas con la misma factura?+

Si facturas a otra empresa, sí: la factura nace como registro Veri*factu en tu programa y, además, se intercambia en el formato electrónico estructurado que exige la normativa B2B.